Cómo elegir bien tu colchón

Elegir un buen colchón es una de esas decisiones que no pueden tomarse a la ligera. Sí, sabemos que contamos con presupuesto limitado, pero a su vez, el precio no debería ser lo primero ni lo único que miremos; y es que un colchón incómodo o de mala calidad puede resultarnos más caro de lo que pensamos. Sin un buen descanso, nuestro cuerpo estará resentido. Por tanto, tomemos conciencia de la importancia de elegir un colchón adecuado. Te damos algunas claves esenciales.

Cómo elegir bien tu colchón

Fíjate en tu propio cuerpo

Antes de decantarnos por muelles, por colchones de látex o viscoelásticos, deberíamos pensar un poco en nuestro propio cuerpo y en las necesidades que tiene. Tenerlo en cuenta es primordial para poder elegir un colchón cómodo. Para empezar, las dimensiones no sólo deben cubrir nuestra altura. Se recomienda que un colchón mida al menos 10 cm más de nuestra altura.

En el caso del peso, también es determinante. Una persona que pesa poco, podrá sentirse cómoda sin problemas en un colchón más flexible que se adapte al cuerpo y reparta el peso, como un colchón visco, por ejemplo. No obstante, las personas que tengan una complexión más grande y pesen más, deberán escoger colchones más rígidos y firmes. En este caso, una combinación de muelles ensacados con algo de látex o visco podría ser la solución.

Transpirabilidad

Ya nos estamos dando cuenta de que la decoración de un dormitorio no será completa si no escogemos el colchón correcto; y es que de nada servirá tener un dormitorio precioso si no descansamos bien en la cama. Así, otro de los aspectos esenciales en los que tenemos que pensar es en la transpirabilidad.

La circulación del aire es importante para nuestro confort, pero también lo es para que el propio colchón pueda tener más años de vida. Si buscamos un colchón con mayor transpirabilidad, es necesario apostar por los de núcleo de célula abierta que permitan mayor ventilación. Es posible encontrar colchones de látex, visco o espuma HR que den buenos resultados, pero en este caso los de muelles son los ganadores, pues permiten una mayor transpiración.

La temperatura de tu colchón también estará directamente relacionada con el concepto de transpiración. Así, cuanto más transpirable sea la cama, tendremos una sensación de frescura mayor. Esto  vendrá bien en los ambientes más cálidos, así como para las personas que suelan ser calurosas y concilien mejor el sueño con estancias frescas.

Adaptabilidad

Cuando hablamos de la adaptabilidad de un colchón, nos estamos refiriendo a aspectos como su firmeza y suavidad. En el mercado hay una variedad tan grande que es mejor estar seguros de lo que buscamos. Saber que hay combinaciones increíbles que dan como resultado lechos de espumas muy firmes o incluso muelles con otros materiales que dan una sensación de confort inigualable. Como comentábamos al principio, esto también irá en función del tipo de descanso que nos guste más. Hay gente que prefiere colchones más adaptables, mientras que otros buscan firmeza ante todo.

No te olvides de la base

Una buena base será esencial para que tu colchón dé buenos resultados. El somier de láminas es ideal para cualquier colchón. No obstante, si tenemos colchones de muelles y espuma, la mejor alternativa es la de las tablas tapizadas.

Mención especial merecen los canapés abatibles, que son ideales para casi cualquier clase de colchón y que nos dan altura y un espacio extra para almacenar ropa de cama u otros elementos.