Caldera de gas: Todo lo que debes saber

Si has llegado hasta aquí es porque tienes decidido que tu hogar necesita una caldera de gas. Si aún te quedan muchas dudas por resolver hoy te aclaramos lo más importante. Todo lo que debes saber antes de comprar tu caldera de gas. Qué tipos existen, que potencia necesitas, comparativas de consumo, ventajas e inconvenientes de las calderas de gas, consejos y mucho más…

Caldera de gas: Todo lo que debes saber

¿Qué es una caldera de gas?

Una caldera de gas es un aparato que utiliza el gas como combustible para calentar agua. Dentro de nuestro hogar el agua puede estar destinada a su uso como agua caliente sanitaria (ACS) o como parte de un circuito de calefacción para subir la temperatura de la vivienda.

La elección de la caldera de gas frente a otros tipos de combustibles responde a muchos factores pero principalmente al  clima, tipo de vivienda y espacio disponible. Resulta imposible instalar una caldera de gasoil, pellets, leña, u otro combustible que precise almacenaje, en un piso pequeño. Sin embargo el abastecimiento de gas canalizado en las ciudades favorece este tipo de calderas, que además ocupan muy poco sitio y son muy eficientes. Hoy en día las calderas de gas son las más usadas en España.

Tipos de calderas de gas

Antes de adentrarnos en los tipos de calderas que existen en el mercado y en otros detalles técnicos queremos insistir en que lo mejor es pedir consejo a los técnicos especialistas. Ellos valorarán tus necesidades, los metros de vivienda, el espacio disponible, la potencia necesaria, y te asesorarán acerca del tipo de caldera de gas idóneo para tu hogar.

Y dicho esto, si quieres conocer a grandes rasgos los tipos de calderas de gas que existen te contamos todos los detalles.

Según su servicio:

-Calderas de sólo calefacción: proporcionan calor a la vivienda mediante un circuito de radiadores.

-Calderas mixtas: proporcionan calefacción y también agua caliente de uso doméstico.

Según su colocación:

-Calderas de pie: Se colocan en el suelo, son más grandes y más potentes, por lo tanto adecuadas para grandes viviendas o edificios.

-Calderas murales: Se colocan en la pared y son de pequeño tamaño, similar a un termo eléctrico. Se pueden integrar en los muebles de cocina o del cuarto de baño por lo que pasan desapercibidas dentro de un piso o apartamento. Son ideales para viviendas pequeñas que no disponen de mucho espacio y que tienen acceso al gas canalizado.

Según su sistema de combustión:

Atmosféricas: realizan la combustión en cámara abierta por lo que son altamente contaminantes. Actualmente está prohibida su instalación pero aún perduran calderas antiguas de este tipo en muchos hogares.

Estancas: realizan la combustión en cámara estanca, son más seguras, los gases salen al exterior a través de una salida de humos. Existen varios tipos de calderas estancas (estándar, condensación (mejor rendimiento) y bajo NOx.

Condensación: son un tipo de caldera estanca con una gran eficiencia ya que reutilizan el calor de condensación. Poseen el menor consumo de todos los tipos de calderas de gas y el mejor rendimiento.

¿Qué potencia de caldera necesito?

¿Qué potencia necesito?

La potencia necesaria de tu caldera vendrá determinada por los metros de tu vivienda, el número de cuartos de baño (o el uso que se haga de ellos) y por último por la zona geográfica (el tipo de clima) si tu vivienda no posee un buen aislamiento térmico.

Si vives en una zona muy fría, de alta montaña, con inviernos largos y bajas temperaturas, necesitarás mayor potencia calorífica. Lo mismo ocurre si tu hogar es muy grande, posee varias plantas o es una vivienda independiente. En cuanto al número de cuartos de baño y su uso debes saber que no es lo mismo suministrar agua caliente a un baño que hacerlo para tres y al mimo tiempo. Si sois una familia y usáis los baños dentro de los mismos horarios de forma simultánea necesitarás generar una mayor cantidad de litros de agua caliente.

Y una vez que hemos puesto la atención en estos tres factores te mostramos una orientación general acerca de la potencia necesaria según las características de tu hogar.

Para hogares de menos de 100 metros con 1 cuarto de baño bastará una potencia de 20-24 KW. Hasta 180 metros ó dos cuartos de baño entre 28-31 KW. Hasta 240 metros ó tres cuartos de baño mínimo 35-37 KW. Más de 240 metros o más de tres cuartos de baño precisa de una potencia superior a 37KW pero además debes contar con un acumulador.

Ventajas e inconvenientes de las calderas de gas

Ventajas e inconvenientes de las calderas de gas

En primer lugar destacar que las calderas de gas son las más usadas en los hogares españoles. Esto nos lleva a pensar que priman sus ventajas frente a sus inconvenientes y por ello son el sistema de calefacción más frecuente.

Revisamos sus principales ventajas:

Bajo consumo con el consiguiente ahorro económico. Las calderas de gas ofrecen un sistema de calefacción barato en comparación al gasoil o la electricidad. Si bien las calderas de pellets o de leña pueden abaratar aún más el coste de calentar el hogar, estas no son viables en pisos pequeños por no disponer de almacenaje.

Fácil suministro. Al hacer uso del gas ciudad no tendrás que estar pendiente del combustible lo que resulta un alivio.

Respetuosas con el medio ambiente. Emisiones casi nulas y sin residuos.

Pequeñas dimensiones. Lo que facilita su instalación en pisos y apartamentos pequeños. Además son fácilmente integrables dentro de muebles por lo que quedan fuera de la vista.

En cuanto a sus inconvenientes destacar:

Mantenimiento periódico. Las calderas de gas necesitan un mantenimiento anual que consiste en una revisión. Esta revisión deberá hacerse por cuenta de una empresa cualificada. El importe de estas revisiones no es económico y deberás tenerlo en cuenta a la hora de decidir su instalación. Te aconsejamos que te informes de este detalle previamente.

 

Consejo: como hemos comentado a lo largo del artículo nuestra recomendación es que confíes tu proyecto sólo a instaladores profesionales. En Somgas cuentan con un equipo especializado, tanto en instalación como en mantenimiento de calderas de gas, con soporte 24 horas los 365 días del año.