
Un edificio de cinco apartamentos convertido en vivienda unifamiliar. Con la intención de reducir al máximo la demolición se mantuvo el 50% de la estructura original.


Conseguir la máxima sostenibilidad y aprovechar los recursos naturales es la idea del equipo de arquitectos de Minarc. Una gran cantidad de luz entra a la casa para reducir el consumo de electricidad pero no así los rayos de sol que se filtran para evitar el calentamiento.


La ventilación de la casa es natural y provienen de las corrientes que se forman a través de los patios y las paredes correderas.


Además los muebles y objetos no son únicamente decorativos si no que cumplen dos funciones. Como el alféizar de la ventana que es a su vez un banco y la barandilla superior de la escalera es barandilla y estantería.


Vía: archdaily


































